La luz natural es el material más barato y más difícil de controlar en un proyecto de interiorismo. No se compra, no se instala y no se puede cambiar una vez que la obra está terminada. Por eso es lo primero que analizamos cuando visitamos un espacio por primera vez.
Orientación: lo que no se puede cambiar ¶
La orientación de las ventanas define la calidad de la luz durante el día. Una ventana orientada al norte da una luz plana y constante, ideal para estudios y zonas de trabajo. Una ventana al sur da luz directa durante muchas horas, lo que puede ser un problema en verano si no hay protección solar. Una ventana al este da luz de mañana, al oeste de tarde. Antes de proponer ninguna distribución, hacemos un análisis de orientación del espacio.
Cómo distribuir el espacio para aprovechar la luz ¶
En apartamentos con poca luz, la distribución puede marcar la diferencia. Abrir la cocina al salón, como hicimos en el proyecto de Palma de Mallorca, puede transformar completamente la percepción de un espacio. Las tabiques de cartón-yeso con vidrio laminado permiten separar estancias sin bloquear la luz. Los espejos estratégicamente colocados multiplican la luz natural sin añadir ventanas.
Materiales que trabajan con la luz ¶
Los materiales claros y mate difunden la luz sin crear brillos molestos. El microcemento gris claro que usamos en el apartamento de Lavapiés refleja la luz de la ventana norte sin crear reflejos. Los suelos de terrazo original, con su superficie ligeramente irregular, distribuyen la luz de forma más suave que un pavimento pulido. Los textiles también importan: una cortina de lino crudo filtra la luz sin bloquearla.
Iluminación artificial como complemento ¶
La iluminación artificial tiene que diseñarse en relación con la luz natural, no de forma independiente. En espacios con buena luz natural, la iluminación artificial puede ser más puntual y de menor potencia. En espacios con poca luz, la iluminación artificial tiene que compensar sin crear una sensación de espacio cerrado. Usamos siempre temperatura de color entre 2.700 y 3.000 K en espacios residenciales.
El momento del día como criterio de diseño ¶
Una de las preguntas que hacemos en la primera reunión es qué hora del día pasa el cliente más tiempo en cada estancia. Si el salón se usa principalmente por las tardes, la orientación oeste es una ventaja. Si el dormitorio se usa para leer por la mañana, la orientación este importa. Estas decisiones parecen obvias pero raramente se tienen en cuenta en los proyectos de reforma estándar.
La luz natural es uno de los factores que más influye en cómo se percibe un espacio y uno de los que menos se trabaja en los proyectos de reforma. Si quieres saber cómo aprovechar mejor la luz de tu espacio, la consultoría de espacio puede ser un buen punto de partida.